DESPUÉS DE UNA TRAGEDIA
Por: Felipe Ulloa
Apdo Postal MR-051, Managua, Nicaragua
(Noviembre 1998)
Al día siguiente:
Poco a poco las aguas irán retornando a sus cauces normales, los medios de comunicación internacional dejarán de hablar del asunto; miembros de organizaciones internacionales regresarán a sus países para reponerse sicológicamente de la tragedia de la que fueron testigos; las lágrimas de los televidentes se van a secar; los políticos y burócratas ya no posarán para la foto al lado de niños empapados y jugando inocentes con el lodo, mientras su hermanito mayor yace cadaver. Habrá otros motivos para el ejercicio de acusaciones mutuas entre partidos y partidarios y para hacerse autopropaganda.
Bien pueden estar en sus cauces normales los rios y los lagos pero ya no los pobladores. Las márgenes de los marginados y marginadas locales serán todavía más estrechas. Es ahora que se va a sentir la gravedad mayor del asunto...
La gente sin casas,
sin cosecha,
sin algunos parientes
Sin ánimo
Tal vez sin ánima
¿ Qué les espera?
¿ Qué nos espera?
No está muy claro. Por un tiempo siguen apareciendo cadáveres, otros no aparecerán nunca. Por un tiempo listas de nuevas víctimas por enfermedades, por contaminación. Luego las bajas silenciosas las que no se vinculan con el desastre.
Aumentan las filas de personas que deambulan por las calles pidiendo ayuda, unos por damnificados y otros de puros vivos aprovechando la situación.
Unos pierden la esperanza y se escudan en el desvarío, también andarán por las calles pues no hay dónde tratarlos.
Otros asumen la venganza, forma también de desvarío, es decir de desesperanza, y se desquitan como agredidos agresores. Las cárceles se llenan y las páginas rojas tienen más noticias.
Hay quienes ante tantos "no hay vacantes" escogen la senda de tomar por su cuenta lo que necesitan. Más víctimas, más en las cárceles, más para las páginas rojas.
En medio de las desesperanza algunos caen en las tablas de salvación que ofrecen brigadistas especializados en captar almas con fines religiosos, ideológicos y escondidos tintes económicos. Serán entonces unas mansas ovejas hacia donde sus nuevos conductores digan, con la capacidad de convertirse en lobos si la causa lo amerita.
Y hay quienes sin un orden establecido uno a uno, una a una, cualquier día deciden acortar su camino con una magra carta de despedida que no va a mencionar para nada el desastre natural o sin ella.
Es el cuadro oscuro que podría esperarse. La pregunta es ¿Qué se puede hacer para trazar un cuadro más optimista en medio de todo este caos?
Recogiendo los planteamientos de varios documentos que han aparecido recientemente y otros no tanto, la idea de estas propuestas es revisarnos y revisar en torno a la tragedia del Huracán en CentroAmérica y ayudar a que otros puedan revisarse y revisar. Es decir "hablemos del asunto" cada uno desde sus perspectivas y situaciones. Hay que romper ya la costumbre de señalar a otros como los (únicos) responsables de cualquier cosa indeseable que pase, evadiendo el mirarnos a nosotros mismos como parte de las causas del problema, así como de su solución, y no solamente como víctimas totalmente indefensas y sin responsabilidad sobre el asunto.
Por lo pronto asumamos que no somos impotentes ante lo que se ha dado en llamar los embates de la naturaleza. Lo que pasa es que nuestro mejor nivel de control se puede ejercer es ANTES de que suceda, es decir desde mucho antes y no después o mientras ocurre. Así que la propuesta es empezar a ejercer ese control ya, para prevenir efectos tan desastrozos por futuros huracanes, temblores, maremotos, etc., que de todas maneras llegarán.
Incluímos unas ideas para orientar reflexiones sobre el desastre, no con miras a alimentar las lamentaciones sobre lo que ya ocurrió sino, aunque todavía nos duela, con la intención de apuntar al futuro.
Después de una tragedia:
PUNTOS PARA REFLEXIONAR, DESDE EL AMBITO DE LA ORGANIZACIONES
En otros escritos he sostenido la importancia de trabajar el espíritu de las organizaciones metidas en eso del "desarrollo rural", es decir una definición de principios, valores y ejes transversales que se proponen a partir de un análisis del entorno y su pronóstico. Este espíritu es o debe ser marco de referencia necesario y real para cada decisión y cada acción que desarrolle una organización. Por supuesto las planificaciones y las evaluaciones han de considerar en serio esta definición. También he planteado que el análisis de entorno, propio de los ejercicios de definición de perfil y planificación estratégica, se realizan no solo una vez, sino cuando las circunstancias lo ameriten. Un desastre como el Huracán Mitch hace necesario hacer un análisis de entorno, tan pronto las acciones de emergencia lo permitan, lo que necesariamente implica un mirar afuera y mirar adentro de la organización, con posibles alteraciones importantes hacia las ideas de futuro y estrategias que antes se tenían.
A) LOS EFECTOS AMORTIGUANTES DEL PROYECTO O SERVICIO EN LAS COMUNIDADES.
Es un mirar desde adentro de la organización, los efectos de lo que veníamos haciendo en aminorar la desgracia. Por ejemplo los siguientes.
El efecto iniciativa+Creatividad. Es preguntarse en qué se diferenció la reacción de la gente en las áreas donde se está trabajando de aquellas otras en las que no. En momentos de situación apremiante unas personas tienden a actuar rapidamente y otras se paralizan. Unas gentes toman la iniciativa y conducen a otras y un buen grupo actúa siguiendo instrucciones. Hay quienes siguen a toda costa las fórmulas que conocen y otros que las pueden adaptar a las condiciones concretas ¿La gente qué hizo por ella misma y por otros-as? ¿Podemos pensar que contribuímos en algo? ¿En qué?¿Qué de ello hay que recoger para que otros conozcan?
Las obras. ¿Qué papel jugaron las obras físicas que se han obtenido gracias a la iniciativa de la organización (proyecto o servicio). ¿Qué pudo haber sido mejor?
Hacia el futuro. Desde un proyecto como este, ¿Cómo se hubiesen amortiguado más los efectos de la tragedia? ¿Podemos hacerlo? ¿Cuáles fueron definitivamente nuestras omisiones relevantes?
B) LA ORGANIZACION POR DENTRO
Una exploración ordenada sobre la reacción de la organización aportará pistas importantes para cambios apuntando al futuro.
El concepto de dimensiones organizacionales es útil para ordenar las ideas. Se trata de la propuesta inicial de Jay Galbraight, adaptada por Bianor Scelsa Cavalcanti y luego nuevamente innovada en acciones que ha conducido el autor con organizaciones locales de desarrollo rural.
Las dimensiones organizacionales serían seis: A partir de los diferentes niveles de objetivos de la organización se generan sus "tareas", las que ordenadas de manera coherente dan lugar a la "estructura" de la organización, que en principio existe para que haya un "flujo de comunicación o información" apropiado, que sirve para que los "mecanismos de toma de decisión" se pongan en marcha en cabeza de "personas" cuya intervención ejecutora, iniciativa y creatividad son considerados en un "sistema de recompensas" predefinido.
La ilustración sugiere que todas las seis dimensiones organizacionales están muy relacionadas entre sí pero -sobre todo en el campo del desarrollo- se centra la atención en las personas como miembros de la red que forma la estructura y también como comunicadoras, decisoras y ejecutoras. Pero esto no significa que una organización es solamente un conjunto de personas, ni que una organización sea suplantada por sus miembros en el tejido social. La organización tiene vida propia, identidad propia en el juego de actores sociales.

Ilustración No.1. Dimensiones organizacionales
Cabría entonces generar interrogantes en relación con las dimensiones organizacionales en respuesta a la tragedia, a modo de ejemplo:
Las Tareas: ¿Se ajustaron inmediatamante a la situación? Se realizaron adecuadamente y a tiempo? ¿Fueron suficientes? ¿Cuáles tareas fueron erróneas? ¿Cuáles tareas necesarias no se realizaron? ¿porqué?
La Estructura: ¿Permitió responder a la situación eficientemente? ¿Dónde hubo obstáculos? ¿porqué?
El Flujo de Información: ¿Fue permeable la organización a la información sobre la tragedia? ¿Fluyó la información eficientemente hacia adentro, por adentro y desde adentro? ¿Cuáles fueron las limitaciones? ¿porqué?
Los Mecanismos de Toma de decisiones: ¿Cada instancia repondió tomando agilmente las decisiones apropiadas ante la situación? ¿Estas decisiones se llevaron a la práctica? ¿Cuáles fueron decisiones inconvenientes? ¿porqué?
Las Personas: de la organización y vinculadas con la organización fueron sensibles ante la tragedia? ¿Desplegaron inciativa y creatividad para enfrentarla? ¿Contaron con los conocimientos y habilidades necesarios para responder en lo que les competía? ¿Qué los limitó? ¿porqué?
Los Sistemas de Recompensa: ¿Fueron apropiados para la situación de desastre? ¿Propiciaron la reacción? ¿Qué hizo falta para que el sistema de recompensa fuera un mejor propiciador? ¿porqué?
C) LAS CONDUCTAS NEGATIVAS ANTE EL DESASTRE
Es un mirar otra vez el accionar social de la organización. Sucede que en los desastres se ven conductas que no ayudan a resolver los problemas y en este caso se trata no de señalar a otros u otras organizaciones, sino de revisarnos nosotros mismos. Recuérdese que las conductas están muy teñidas por las actitudes ante la vida y las situaciones, y estas actitudes son producto de las tensiones entre las necesidades y ese conjunto de valores y principios que ha sido asumido como personas y como organizaciones
La pregunta sería ¿Cuáles fueron nuestras conductas desatinadas? Una vez detectadas habría que entrar en un proceso de reflexión para "retroceder" hacia las actitudes que las produjeron y "más atrás" averiguar los porqués de esas actitudes.
Para ayudar a encontrar actitudes cuestionables, retomamos a partir de la observación y las referencias una lista, que podría ser ampliada o alterada por los lectores-as. Otra vez recomiendo agregar un interrogante a cada conducta que hayamos asumido ¿Por qué lo hicimos así?
Reacción aislada.
Ante las tragedias las respuestas eficaces son respuestas oportunas, pero también adecuadas y esto incluye que sean integradas, integradoras y coordinadas. Se ahorran recursos y se puede atender de mejor manera a más afectados y damnificados. La gente y organizaciones actúan de pronto sin mucha información y pueden causar más problemas de los que solucionan, o hacer un esfuerzo que finalmente no aporta. Lo ideal es que cada cual aporte desde lo que más sabe hacer, y solo cuando haya vacíos, estos sean ocupados por gentes de buena voluntad aunque sin todas las habilidades que ser ían necesarias.
La Exageración.
Exagerar la situación, aumentar el clima de terror, exaltar situaciones incluir en un órgano noticioso interpretaciones del periodista o redactor que no son ciertas, etc., afecta sicologicamente a las personas y colinda con el amarillismo en unos casos y de todas maneras crea desaconfianza en las informaciones y las fuentes mismas. Se ve en los medios y en las organizaciones. Ejemplos: Difundir localmente que ya se acabó el agua potable, cuando no es cierto; una foto de un cadaver de un niño en medio del lodo y un cerdo mirando a la cámara en el pie de foto se leía: "un cerdo parece haber encontrado su alimento en el cuerpo yacente de esta víctima del alud de lodo" (La Prensa, Primera página Nov.3/98), es el típico caso del "parece que " una manera de presentar una parte de verdad para construir en los lectores-as una afirmación falsa.. Ciertas organizaciones y personas pudieran tratar de inflar las cifras para lograr más ayuda de las fuentes cooperantes. Si el efecto que se pretende mostrando con crudeza y a veces con exageración es aumentar el apoyo, los resultados pueden ser los opuestos, el rechazo a esas informaciones. De hecho el autor encontró mensajes de organizaciones extranjeras que querían ver sucesos positivos sobre el accionar de la gente contra la parálisis, el buen uso de las ayudas, la coordinación entre opuestos, etc., ya que la información toda negativa, estaba desanimando el apoyo.
La Actitud señaladora.
La culpabilización de unos a otros, se ha vuelto un ejercicio costoso, pero es la vía fácil, porque permite distraer la atención retirándola de le las responsabilidades de uno mismo. No solo la atención de los demás sino la de uno mismo, porque se restan posibilidades para reflexionar sobre la propia acción o inacción.
El énfasis en lo fuera de control.
Es otra manera de distraer las responsabilidades. Si se afirma que la naturaleza, la mala suerte, las fuerzas divinas o las demoníacas son las responsables, nosotros no tenemos mucho que hacer. Si ellas hubieran "querido" no lo habrían hecho o lo hubieran suspendido. Eso es ignorar todo lo que con anterioridad se hizo mal (o simplemente lo que no se hizo o dejamos que se hiciera) por parte de nosotros mismos, como organizaciones, personas, gobernantes de entonces, dirigentes y aún las actuales víctimas directas.
El Proselitismo.
Partidos políticos, religiones, organizaciones de la sociedad civil, etc., suelen caer en la tentación de hacer proselitismo durante las acciones relacionadas con desgracias, especialmente cuando hay una hitoria de polarización.. Discursos, palabras ensalzando su propia organización, gorras y ropa con distintivos, etc., no ayudan mucho para solucionar problemas y pueden caer en provocar acciones graves. Avisos en los periódicos en los que se mencionan ayudas y promesas de ayuda, repitiendo dos, tres, y hasta cuatro veces quien es el "benefactor" como para que no se olvide, parecen una simple artimaña publicitaria y no una siencera muestra de solidaridad.
La inmovilidad.
Por cualquier razón: "No sucedió en nuestra área de trabajo", "no era nuestro campo temático de acción", "no sabíamos qué hacer", etc.
Subestimación de lo propio
Sobreestimación de lo foráneo
En medio del cruce de mensajes de acusaciones mutuas, las primeras planas en las que la gente nacional se presentaba en su papel exclusivo de víctima y las organizaciones y personalidades extranjeras como los héroes, los únicos héroes de la tragedia, una latinoamericana desde Wisconsin empezó a pedir que mostraran la otra cara. Era notorio que los mensajes no reveleban el protagonismo local, los héroes y heroínas nacionales, las cosas que sí se hicieron bien. Era una ratificación de una actitud que se ha venido construyendo desde hace años. Las historias humanas tendieron a ser más historias de sufrimiento que de acción, iniciativa y creatividad por recuperarse como personas afectadas, como sujetos de su futuro. Las historias estaban, pero no se recuperaron en la medida que merecían. Todavía puede hacerse. Se necesitan ejemplos positivos. ¿Hasta dónde nosotros acentuamos esta perspectiva?
La ayuda extranjera fue y sigue siendo útil, pero conviene ponerla en su justo lugar. Hubo iniciativas notables en muchos países, en los que se movió la gente por pura solidaridad. Ocurrió en países latinoamericanos, en varios estados de USA, en Europa y Asia. Sin embargo tra vez, como ocurrió con los grandes incendios forestales del trópico húmedo en Brasil (Amazonía), México y aún Florida, nos sorprendemos al reconocer que a pesar de que un número de países poseen gran capacidad para movilizar tropas y equipos con fines guerreros, no está disponible ni la tecnología ni los medios necesarios para defender oportunamente la sobrevivencia del planeta y las vidas de este lado de la línea. Diez días después del huracán todavía teníamos poblaciones aisladas.
Hacia el futuro:
¿Cómo superar nuestras conductas negativas y las de otros actores en el tejido social?
D) REVISAR EL FENOMENO
Por supuesto que el Huracán hizo cambios en el entorno en el que se mueven las organizaciones. Eso amerita revisar el fenómeno y sus implicaciones. A veces el problema es cómo organizar esa revisión, por donde empezzar. Una manera para hacerlo, es acudir a las llamadas dimensiones de la sostenibilidad, que no son otra cosa que puertas de entrada para analizar situaciones y pensar acciones o situaciones con miras al futuro.
Miremos las implicaciones en el entorno, a través de las dimensiones económica, política, cultural, social y ecológica. Su organización puede enfatizar cualquiera de ellas, la que sea centro de interés temático, pero de todas manera se va a encontrar con las demás durante la reflexión, porque todas ellas están estrechamente ligadas entre sí.
La ilustración presenta las cinco dimensiones, y en ella se ha priorizado colocándola en el centro a la dimensión económica, asumendo que se trata de una organización orientada a lo productivo, pero podría ser cualquiera de las otras.

Ilustración No. 2: Dimensiones de la Sostenibilidad.
La pregunta general sería ¿cuáles fueron y están siendo los efectos del Huracán desde lo económico, lo ecológico, lo cultural, lo social, y lo político? y si quiere ir más lejos, puede plantearse para lograr pronósticos ¿Cuáles serán las consecuencias a futuro de este desastre desde cada una de las cinco dimensiones?
Como cuando se hace el ejercicio de arbol de problemas o el arbol de objetivos en el diseño de proyectos, podemos concentrarnos en el nivel de comunidad y avanzar hasta los niveles más amplios que nos interesen, al plano nacional, al regional, al mundial). Esta es decisión de cada organización, pero conviene ampliarse de lo más puntual, para no perder el cuadro global.
A continuación recordemos lo que enfatiza cada dimensión
La dimensión Económica
Se refiere a qué se produce, de qué manera, hasta cuál nivel de transformación, a quien se destina y en cuáles condiciones se comercializa.
Se espera que la producción local de bienes y servicios satisfaga persistentemente las necesidades locales (vida agradable y seguir produciendo) y brinde las posibilidades de adquirir gracias a los excedentes, lo que se necesita pero no se produce localmente.
Es más sostenible la economía en tanto:
La dimensión Política
Esta dimensión se refiere al manejo del poder y la ley. En otras ocasiones hemosplanteado que
sabe lo que tiene,
sabe lo que quiere,
y todo eso dentro de un marco de principios y valores compartidos que aseguran una responsabilidad social y el respeto por la naturaleza".
Una sociedad políticamente sostenible se autogobierna, se (auto-) empodera permanentemente y enfrenta sus problemas para solucionarlos con un alto nivel de autogestión. Son altas la capacidad organizativa, la capacidad propositiva y de incidencia local de los ciudadanos y ciudadanas y de las instancias organizativas que los representan. Hay una participación apropiada de cada ciudadano y ciudadana en la administración de los recursos de la comunidad, el municipio, la sociedad o la nación. En general el consenso y el diálogo tienden a predominar sobre las decisiones por imposición y por votación en todos los niveles excepto en los casos de sufragio para elecciones generales. El respeto a los derechos humanos es una constante. La corrupción no está presente en las instancias de gobierno ni en la dirigencia de las organizaciones.
La dimensión Social
En esta dimensión consideramos la existencia de condiciones favorables para el desarrollo colectivo e individual. Incluye dos grandes aspectos los servicios básicos típicos y la convivencia social.
Se trata de responder preguntas como las tres siguientes:
La respuesta tecnológica se hace presente a veces irrespetando a la naturaleza o a facetas culturales de sectores de la población; Amenaza el dilema de qué parte de las soluciones se cobra a los beneficiarios directos y en caso contrario quién pagará por eso; quién y cómo ha de administrar esas obras o servicios
Se trata por ejemplo del acceso a viviendas apropiadas; el suministro de agua potable suficiente; el acceso a la energía (¿solar, eólica, hídrica ?); el manejo de las basuras; los servicios de comunicación por teléfono, radio, intenet; el acceso a información general (Centros de documentación, bibliotecas, medios, internet, etc); El acceso ágil a la información de mercados; el acceso a medios masivos de comunicación como emisores (y como perceptores); los servicios de transporte y mantenimiento de infraestructura relacionada; los servicios y espacios de recreación y de creación (artística); el acceso a diferentes niveles de educación formal; el acceso a servicios de capacitación de calidad; los servicios de atención preventiva y curativa en salud física y mental; Los servicios e iniciativas de recuperación y reinserción de afectados por la guerra y desastres naturales; Los servicios y espacios de divulgación y consejería legal (laboral, tributario, penal, recursos naturales, familia; etc); los espacios de intercambio entre la población y entre organizaciones (científicos, técnicos, artísticos, deportivos, recreacionales, etc); los servicios de protección ciudadana contra la delincuencia y la corrupción; los servicios de protección al consumidor de servicios y productos; los servicios e inicativas de protección ciudadana contra los accidentes y desastres naturales; las iniciativas ordenadas y espacios de voluntariado social; el sistema de estímulos y protección para las movilizaciones sociales de beneficio comunitario (ecológicas, contra la violencia familiar, por la niñez, etc).
La dimensión Cultural
Todo lo que es creado por los seres humanos es cultural, y lo que no es creado por los seres humanos es natural.
Las maneras de interpretar la vida (y la muerte), la forma de reaccionar ante los sucesos de la vida; las maneras de hacer las cosas, las cosas hechas para hacer cosas, el uso que se da a las cosas, las maneras de relacionarse, las utopías y los sueños, las maneras de expresarse, etc., son cultura.
En relación con esta dimensión hay que puntualizar los siguientes aspectos:
La dimensión Ecológica
Se refiere a la relación armónica entre seres vivos y su medio natural. Los cambios causados por las personas, no deben implicar daños irreversibles y por el contrario, es necesario construir una relación de mayor respeto con las fuentes de la vida.
Para construir la idea de la dimensión ecológica de la sostenibilidad, es útil la definición producida por ochenta pueblos y ciudades europeas que se comprometieron en 1994 a hacer de la Agenda 21 un plan local, en cada uno de sus casos. Ellos produjeron una declaración llamada la carta de "Aalborg" que definió Sostenibilidad Ambiental así:
La sostenibilidad ambiental implica además el mantenimiento de la diversidad biológica, la salud pública y la calidad del aire, el agua y el sol a niveles suficientes para preservar la vida y el bienestar humano, así como la vida vegetal y animal, para siempre."
E) APUNTANDO AL FUTURO INMEDIATO
De las reflexiones anteriores y otras que hagamos, ha de derivarse en acciones para el futuro. Se trata de cómo van las organizaciones a replantear su estrategia o al menos su plan operativo para responder de manera eficaz, eficiente, y creativa al desastre que ya ocurrió o a sus secuelas que pueden ser aún más graves, manteniendo su identidad como organización ni sus principios y valores. En muchos casos el mantenerse una entidad exactamente igual a como se venía trabajando es precisamente una contradicción con lo que ha propuesto como sus principios (Ejercicio de definición del perfil y/o de planificación estratégica). Hay que definir cuáles van a ser los nuevos énfasis. Cada caso, cada organización tendrán sus especificidades, sin embargo no quiero terminar sin proponer que se consideren los siguientes aspectos
El enfoque de la ayuda posterior.
Los procesos de apoyo re-constructivo y no-paternalista son lentos y tediosos, poco atractivos para los noticieros, salvo en las inauguraciones, por eso los protagonistas son menos en estos caminos, sin embargo hay organizaciones nacionales y extranjeras que están dispuestas a enfrentarlo, revisando sus esquemas previos al desastre, ajustando a esa nueva realidad. ¿Acertarán? ¿Caerán algunas en la trampa que la ayuda inmediata y los programas de emergencia tienden a la búsqueda del desarrollo? Me refiero a la trampa de acentuar la dependencia, enfatizar la cultura mendicante .
Los objetivos y resultados, los indicadores.
Cuando se planifica y sobre todo si es de manera participativa, hay la tendencia a crear una imagen objetivo de lo que se pretende. Los miembros de las comunidades imaginan a partir de lo que son y tienen en el momento, de sus problemas actuales, lo que desean alcanzar en un determinado tiempo. Esta situación se quebró completamente en un número importante de comunidades cuando perdieron a familiares, vecinos-as, vivienda, bienes materiales, y cosechas. Seguramente han sido traumados física y sicológicamante. Ya no es el mismo peldaño del que comienzan, ni tampoco puede decirse de manera simplista que se retrocedió linealmente a una situación 20, 30 o 50 años antes. Es OTRA situación de re-inicio, con agravantes especiales que tocan la estima hacia sí mismos, su relación con las autoridades, creencias religiosas y la vida misma. Sería incluso peligroso plantear que se quiere llegar a lo que se era antes del huracán. Es OTRA situación de inicio y OTRO destino parcial.
Ajustes necesarios en las dimensiones organizacionales.
El estudio de la respuesta de una organización ante una situación imprevista de las magniturdes del Huracán Mitch permite apreciar las fortalezas y debiliades de las dimensiones organizacionales de esa organización específica. De allë se derivan cambios favorables para el futuro.
Los colaboradores y colaboradoras comunitarios.
Preocupa la moral de los activistas voluntarios ¿cómo quedará? Cómo reaccionarán ante este nuevo golpe esos campesinos que llevaban años usando su cabeza y su fuerza para promover las obras agroecológicas, dígase terrazas, barreras vivas, barreras muertas, diques eso es muy duro. Tanta energía para producir respetando el ritmo de la naturaleza, en medio del escepticismo de sus vecinos y la publicidad millonaria de las casas distribuidortas de insumos químicos. Cuando en ciertas localidades ya se iba marcando la diferencia la naturaleza se les vino encima ( otra vez). Cómo responderán esas mujeres campesinas que han intentado hacerse visibles en un medio marcado por la burla del macho ¿Cómo se los puede apoyar? Por lo pronto es importante crear espacios para que hablen de ello y si es del caso facilitarlos.
Las personas de la organización.
Tanto como los colaboradores y colaboradoras de dentro de la comunidad, hay que mantener un cuidado especial con los miembros de la organización externa que enfrentaron el desastre. Es necesario abrir espacios no solo "profesionales" sino también humanos para compartir las vivencias y dejar aflorar los sentimientos que los embargan. Es importante hablar de ello. De no hacerse, sin que se note mucho puede tenerse nuevos afectados por el desastre en un futuro
La naturaleza no es la "mala".
Lo que pasa es que responde a los buenos y a los malos manejos que de ella hacemos o dejamos que hagan.
Los púlpitos, los salones de clase, los sermones técnicos, los famosos autodiagnósticos, los decretos y las acciones que los siguen se han quedado cortos.Hace tiempo hemos discutido con varias organizaciones que las campañas basándose en el "no queme" o "no despale" son tímidas e ingénuas. En el fondo una pérdida de tiempo pero más grave aún es una pérdida de vidas. . Llevamos demasiados "no" en la historia, así que hemos aprendido a no oírlos.. La propuesta consiste en ser más firmes. Basar las campañas y acciones educativas en el "Queme y jódase" o "Quien quema es un criminal". (Cambie la palabra "quema" por "despale" según el caso)
Hemos sido co-autores o cómplices del desastre. No nos hagamos dudas ni justificaciones. El punto es cómo no seguirlo siendo. Por encima de la naturaleza ha estado la necesidad o deseo de rentabilidad, el interés de uno u otro partido, la necesidad de votantes, las otras prioridades o urgencias, etc,
Jaime Incer es un profesional nicaragh ense dedicado a la naturaleza, fue el responsible de la institución de ese país dedicada al medio ambiente. En medio de la situación confusa generada por la tragedia del huracán, él ha hecho señalamientos que conviene recoger.
En la entrevista que se le hizo en la segunda semana de Noviembre de 1998 (ver por ejemplo La Prensa, Nicaragua, Nov.9/98 p.3A) afirma que el despale fue el principal instigador del desastre. Las enormes talas y las quemas de 1997 dejaron sin protección las laderas, no hubo nada que frenara la "Avenida" de las aguas que bajaban por las pendientes, con los consabidos resultados de aludes e inundaciones. Y no fue cualquier cosa el despale el año anterior, según el Dr. Incer hubo más de 18,000 incendios forestales sólo en Nicaragua en el verano anterior. Una suma "mayor que todos los incendios de la época en el resto de Centroamérica y de todos los fuegos forestales juntos ocurridos en Nicaragua en los últimos ocho años"
Lo que se venía gestando, finalmente y estuviésemos donde estuviésemos terminó siendo asunto nuestro, es decir de cada uno de nosotros o nosotras. Luego de sus palabras, afloran pues las preguntas sobre las que conviene reflexionar:
¿Quiénes quemaron? (¿y porqué?)
¿Quiénes dejamos o dejaron que se quemara? (¿y porqué?)
¿Quiénes han o hemos creado condiciones para que se queme? (¿y porqué?)
¿Quiénes no hemos hecho qué, para que no se queme? (¿y porqué?)
El Dr. Incer mencionó que sí hubo señales claras sobre un desastre con mucha anterioridad y lo hizo con lugares y datos que corresponden a sitios muy afectadoas ahora. Salieron a relucir las empresas del algodón; También decretos legislativos de protección a áreas de peligro, como el de área del Volcán Casita que causó tantas muertes, que fiunalmente el mismo gobierno ignoró con decisiones operativas d ela reforma agraria de entonces; los campesinos -las futuras víctimas- despalando sin considerar y/o conocer las regulaciones; etc.
Habría que revolver la historia reciente y posiblemente reconocer otros errores que fueron fatales, pero sobre todo hay que pensar en el futuro. El científico menciona otras condiciones y situaciones geográficas específicas donde puede ocurrir otra desgracia. No tal vez no es correcto decir "donde puede" sino donde "va a ocurrir otra desgracia", para poner las cosas en su lugar, sin adornos. Allí aparecen Managua la ciudad, Coperativas depredadoras en las laderas del Cosigh ina, del San Cristobal, del Telica, del Mombacho, del Maderas, cafetales sin sombra de jinotega y Matagalpa. Hay que grabar esos nombres porque si no se hace nada los vamos a recordar pronto.
Afloran entonces las preguntas sobre las que conviene reflexionar:
¿Cuáles son los sitios y poblaciones en peligro? (¿y porqué?)
¿Cuáles son las prácticas gestadoras del peligro? (¿y porqué?)
¿Qué puede hacerse para transformarlas, cambiarlas?
¿Quiénes forman los grupos de interés en mantener la situación de peligro? (¿y porqué?)
¿Cuál es la estrategia con ellos?
¿Que nos corresponde (me corresponde) hacer para que se termine el peligro?
¿Qué esperamos para poner eso en nuestro plan de acciones?
De nosotros depende no volver a ser noticia de primera plana.